CONSULTORIO DEL INVERSIONISTA
RICARDO DURÁN ANALISTA DE CORREDORES ASOCIADOS
¿Cuál fue el activo más rentable en el año que está a punto de terminar?
Sin lugar a dudas el negocio del año fue la inversión en acciones colombianas, pues cualquier agente del mundo industrializado o emergente hubiese deseado beneficiarse de la valorización del ciento por ciento que dio la renta variable colombiana. Si además se agrega la rentabilidad originada en el dividendo pagado, es evidente que la plaza colombiana ocupó un lugar de privilegio en el podio de las inversiones más rentables del mundo en 2005.
Si se examina la historia reciente debe destacarse que el Índice General de la Bolsa de Colombia ( Igbc ) nació en julio de 2001 con un valor de 1.000 y que al cabo de 4 años llegó a un valor de 9.000 como resultado de un sinnúmero de factores entre los cuales destacamos la copiosa llegada de inversión extranjera directa, la incursión de los fondos de pensiones y un escenario macroeconómico caracterizado por una fuerte revaluación de la tasa de cambio y por una drástica caída en las tasas de interés.
Merece también mención especial que los volúmenes transados pasaron de algo más de 3.000 millones de pesos diarios en 2000 a un valor cercano a los 100.000 millones en 2005 con un gran avance en términos del número de personas naturales que participaron en este mercado en la última época.
¿Por qué las inversiones en pesos estuvieron favorecidas en 2005?
Las inversiones denominadas en pesos tuvieron un desempeño excepcional este año porque una parte importante de la liquidez internacional se invirtió en activos colombianos, bien sea mediante el canal de la inversión extranjera directa o de la inversión de portafolio.
A esta abrumadora llegada de capitales externos se unió la decisión que tomó el Banco de la República de adquirir dólares de manera directa y discrecional (emitir pesos) y de cerrar la ventanilla de contracción monetaria. De esta manera, la nota predominante a lo largo del año fue la constante conversión de dólares en pesos con el consecuente aumento de la liquidez de los inversionistas institucionales cuyos excesos de caja no fueron esterilizados por el Banco de la República. En una palabra, la liquidez externa se volcó sobre la reducida gama de activos financieros que ofrece nuestro mercado de capitales.
¿Qué motivó la debilidad de las compras en dólares en este año?
La baja rentabilidad de las inversiones en dólares obedeció al proceso de revaluación que sufrió la tasa de cambio no obstante el esfuerzo que realizó el Banco de la República para evitar su apreciación. Entre enero y octubre el Emisor compró algo más de 3.700 millones de dólares sin lograr el cometido de sostener un piso virtual de 2.300 pesos por dólar.
Al buen desempeño del comercio exterior colombiano con Estados Unidos, Venezuela y Ecuador se sumaron la llegada de inversión extranjera directa y la recepción de capitales especulativos alentados por un diferencial de tasas de interés favorable para la inversión en Colombia a pesar de la significativa caída en las tasas de interés internas.
¿Cómo le fue a la deuda pública en este período de avances económicos?
A la deuda pública no le pudo ir mejor. La coyuntura sirvió para lograr guarismos de un solo dígito en las tasas de negociación de los TES aún a pesar de que el gobierno aumentó el peso de la deuda contratada en moneda local. Respecto a la deuda pública externa, los precios de los bonos alcanzaron máximos históricos destacándose que el mercado externo invirtió en títulos denominados en pesos.
Crédito Público financió las necesidades de gasto con bajas tasas de interés nunca antes vistas, en tanto que prefinanció la totalidad del endeudamiento externo de 2006. En términos cualitativos, el mayor peso de la deuda en pesos disminuyó la vulnerabilidad de los pasivos de la Nación a los vaivenes de la tasa de cambio y a los movimientos de la tasa de inflación. Adicionalmente, las operaciones de canje alargaron la duración de la deuda de cara al periodo electoral que enfrenta América Latina en 2006.
¿Cuál fue el gran acierto y error del Emisor en este lapso?
El gran acierto del Banco de la República fue haber logrado el cumplimiento de la meta de inflación con un objetivo dual de sostenimiento de la tasa de cambio. La abrumadora liquidez en pesos no conspiró contra la meta, al paso que la intervención cambiaria evitó que la tasa representativa del mercado hubiese terminado por debajo de los 2.000 pesos al cierre del año.
En nuestra opinión, el error del Banco de la República consistió en la reducción de las tasas de intervención en septiembre bajo un régimen de cierre de la ventanilla de contracción monetaria. Desde un punto de vista eminentemente técnico, nunca entendimos la lógica detrás de esa decisión que en su momento tuvo un viso extraeconómico. Es muy posible que en 2006 el movimiento sea contrario y que el Banco de la República adopte la misma postura monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco Central Europeo.
Para el diario La Republica 13 de diciembre del 2005 |