Beneficios de las cajas, solo para afiliados, pide la Andi
 

Programas sociales para la población en general deben tener otras fuentes de financiación, dicen los empresarios.

Los más de 2 billones de pesos que reciben las cajas de compensación familiar por el aporte del 4 por ciento de la nómina empresarial deberían dedicarse exclusivamente a actividades que beneficien a los trabajadores afiliados y sus familias.

 

Lo anterior significa que algunos programas sociales que desarrollan las cajas dirigidos a la comunidad en general podrían seguir bajo la administración de estas organizaciones, pero con una fuente de recursos adicionales diferente a la contribución parafiscal.

 

La población no afiliada participa en programas de salud subsidiada, atención a niños entre 0 y 6 años de edad, jornada escolar complementaria y subsidios al desempleo, que las cajas financian con una porción del aporte parafiscal del 4 por ciento y a los cuales destinaron el año pasado más de 300.000 millones de pesos.

 

La propuesta de limitar los beneficios a los afiliados proviene de los empresarios agrupados en la Andi: el vicepresidente de Asuntos Jurídicos y Sociales del gremio, Alberto Echavarría, recordó que una contribución parafiscal debe destinarse al grupo que la aporta, en este caso los trabajadores de las empresas que hacen la contribución.

 

Cuando los gobiernos montan programas sociales para atender segmentos de la población que no originan los recursos parafiscales, dijo, estos pierden su naturaleza y terminan siendo un impuesto.

 

Leyes posteriores a la que dio origen hace 54 años a las cajas de compensación las obligan a financiar iniciativas en salud, educación y desempleo, apoyo a reinsertados y al adulto mayor. El llamado de la Andi es que, sin quebrantar la normatividad legal, estas entidades dediquen "lo que les queda" a beneficiar a los afiliados, es decir, "que se concentren en el cumplimiento del objetivo con el cual nacieron".

 

Al presidente de Asocajas (gremio de las cajas), Álvaro José Cobo, no le disgusta la propuesta y, en principio, coincidió con Echavarría en que a los programas que no hacen parte del sistema tendrían que buscárseles recursos adicionales para financiarlos.

 

El directivo de la Andi considera que un programa de las cajas que debería reforzarse es el de la vivienda propia para los trabajadores, porque esto mejora su bienestar, apreciación compartida por Cobo. Queda claro que la iniciativa no riñe con la continuidad de programas para los afiliados, como subsidio en dinero, turismo, mercadeo y educación.